Maternidad: Hoy un gesto de generosidad

| 0 comentarios | 0 TrackBacks

Hace unos pocos días escuché el comentario de que generosa es la “fulana”, una mujer dispuesta a postergarse o sacrificarse, desde el punto de vista de quien lo comentaba, para poder tener más hijos. Que era increíble que toda su vida y sus decisiones estuvieran traspasadas por esta opción de vida. ¡Cuántas veces comentamos entre nosotros lo increíble que nos parece que un determinado matrimonio opte por tener varios niños! Y a veces lo llegamos a decir con un dejo de pena: “pobrecita, siempre que la veo está embarazada”, como si fuera algo semejante una enfermedad. O que decir del ambiente de las empresas donde, a veces, le hacen sentir a la mujer embarazada que es una irresponsable por haber queda esperando otro niño: ¡cómo no toma en cuenta las molestias que causa a raíz de eso!

Hoy vivimos en un mundo en el que hemos dejado a Dios fuera de nuestras vidas. Sólo cuando se experimenta a Dios como alguien cercano por haber ido construyendo voluntariamente una historia de la mano con El, y lo percibimos como alguien personal, cálido se puede uno a “arriesgar” a traer más niños a este mundo. Se hace porque se confía que Dios nos dará los medios a través de nuestro trabajo y opciones en nuestro estilo de vida matrimonial, para poder cuidarlos y educarlos, aún cuando hoy no sepamos si mañana podremos tener la misma situación económica.

Desde este punto de vista la maternidad es un acto arriesgado y, a su vez, generoso porque ponemos en primer lugar al “otro” que aún no ha llegado, pero que anhelamos que venga para que comparta con nosotros la alegría de formar una familia. Y generoso, además porque cuidar de cada vida exige muchas renuncias diarias: a horas de sueño, a planes que yo haya hecho para ese día, a cosas que me gustaría tener y que renuncio para darle a cada hijo una alegría en algo concreto que él quiera o necesite, sólo por citar algunos ejemplos. Tengo que forzarme a morir cada vez más para que esa vida que se nos ha confiado pueda crecer sana, alegre, querida y confiada. Ese es el mayor acto de generosidad: mi muerte por sus vidas.

En este mes de la madre queremos agradecer a todas aquellas mujeres que se han arriesgado a ser madres biológicas, madres adoptivas y madres espirituales. Gracias porque con su ejemplo y entrega de corazón hacen posible que nuestra patria vuelva a sus verdaderos valores, que recupere su alma. Ellas nos regalan la mejor riqueza que tenemos: nuestros hijos.

Atrevámonos y arriesguémonos en nuestra maternidad para que ella pueda realizarse en plenitud en nosotras tal como Dios la soñó.

Sin trackbacks

URL de TrackBack: http://www.todomujer.cl/cgi-bin/mt/mt-tb.cgi/140

Escribir un comentario

Entradas recientes

Violencia Intrafamiliar Ante Los Tribunales De Familia
Por Ingrid Jiménez El procedimiento de violencia intrafamiliar se encuentra regulado en la Ley Nº19.968. Será competente para conocer de…
en Todo Mujer
Declaración de Bien Familiar
Por Ingrid Jiménez La declaración de un bien en familiar tiene por objeto proteger a la familia asegurándoles a sus…
en Todo Mujer
Breve Análisis del Estado Social
Por: Ingrid Jiménez Meza Abogada El programa de gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet (2014-2018), señala dentro de sus objetivos:…
en Todo Mujer