Alcohol de 90 grados: Es de gran eficacia para limpiar las marcas dejadas por la tinta de los lápices pasta, pintura de labios o de hierba en las prendas de algodón y lana. NO DEBE USARSE nunca para limpiar tejidos sintéticos ya que deteriora y rompe las fibras.
Alcohol de quemar: Sirve para todas aquellas superficies a las que se desea sacar brillo (cristal, vidrio, mosaico, cromados). Debe mantenerse lejos de cualquier fuente de calor o de una llama.
Amoníaco: Disuelve de manera eficaz la grasa y neutraliza algunos ácidos. Es recomendable utilizarlo rebajado en agua y en lugares aireados. Está especialmente recomendado para avivar el color de los tapices, alfombras, moquetas; para desengrasar los cuellos de las prendas de vestir, borrar las huellas de los dedos de las paredes y para limpiar los peines y cepillos de pelo.
Vinagre blanco: Suele ser utilizado para quitar algunas manchas de origen orgánico, tales como sangre, la orina, excrementos, etc. Sirve, también para sacar los restos de cal depositados en los sanitarios, la cristalería y la ropa en el proceso de lavado. Es muy eficaz para recuperar el brillo de los azulejos y retirar la resistente capa que se deposita en las paredes de la ducha, mezcla de la espuma del jabón y de los minerales.
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