Últimamente me ha dado por leer la vida de san Francisco de Asís. Crece en mi interior una gran inquietud al saber lo que hizo y lo poco que hago yo.
"Señor", le pido a Jesús, "Hazme un instrumento de tu paz". Y me veo en el trabajo haciendo lo contrario.
"Señor, enséñame a no aferrarme a las cosas". Y me veo contando los centavos que doy en misa.
"Quiero tener la libertad de los hijos de Dios". Y me veo prisionero de mis temores, de mi poca fe.
"Quiero cambiar Señor... Que tú seas todo para mí".
"Hijo mío", te dice Dios, "No temas". "lo eres todo para mi. Y Yo seré todo para ti".
Escribir un comentario