Saber esperar - II Contemplación del cuento "El patito feo"

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SEGUNDA CONTEMPLACIÓN

" ¡Este huevo, que no termina nunca! - dijo la clueca.
- ¡Déjalo! - dijo la vieja.
- Lo empollaré un poquitín más - dijo la clueca-. ¡tanto tiempo he estado encima de él que bien puedo esperar otro poco! "

El patito feo

• Visualiza a la pata incubando el huevo grande mientras los otros patitos corretean a su alrededor. Observa su expresión de cansancio, su esperanza marchita, su desilusión creciente. Descubre sus deseos de abandonar el empeño, la tentación de tirar la toalla, la decisión final de proseguir empollando aunque no aparezca ninguna manifestación de vida y los otros la inviten a desistir...

• Identifícate con la pata. evoca tus esfuerzos, tu trabajo persistente, tus desvelos por alumbrar un mundo nuevo... La dura contestación de que todo sigue igual, el cansancio en el empeño, la sensación de fracaso. La pregunta inevitable: ¿valdrá la pena todo esto? La tentación de rendirte al impulso de buscar otras actividades más eficaces y gratificantes...

• Contrasta tus actitudes con la conducta de Abrahán, el padre de los creyentes. Contémplate recibiendo la propuesta de una descendencia inmensa cuando ya es un hombre viejo, casado con una mujer estéril... Obséervale contando estrellas lejanísimas, granos de arena en el desierto... convencido de que así de numerosos serán los suyos. Mírale pasando las hojas del calendario, constatando como pasan los días, los meses, los años sin que sus sueños se hagan realidad. Atísbale dudando, intentando descubrir atajos, buscando soluciones humanas y finalmente, esperando contra toda esperanza...

• Pídele al Señor que te haga capaz de aguantar, pacientemente como un labrador, el agua de mayo, el germinar de las semillas arrrojadas en el surco; de confiar ciegamente en su palabra; de creer en la realización de sus promesas; de seguir empujando la historia para que el mundo nuevo sea posible.

• Suplícale que te dé una mirada penetrante para descubrir en la historia los detalles del Reino, los pequeños signos de esperanza que anuncian la llegada de un mundo nuevo, la luz insistente que pregona el alborear del cielo nuevo, las señales de que algo distinto está brotando...

• Termina tu oración diciendo:

Cuando tu mismo
pongas a prueba mi esperanza
y me hagas marchar
por entre la niebla más cerrada
borrada toda verdad ante mí;
por mucho que mi paso vacile,
haz que
mi mirada,
tranquila
e iluminada,
sea un testimonio viviente
de que te llevo conmigo,
de que estoy en paz.
Cuando tú mismo
pongas a prueba mi confianza
permitiendo
que el aire se vaya enrrareciendo
y que me embargue la sensación
de que el suelo se esta resquebrajando
bajo mis pies;
que mi mirada les recuerde a todos
que no hay nadie
que cuente con la fuerza suficiente
para arrancarme de Ti.
Amén.

H. CÁMARA

Fuente:
"El Patito Feo Una fábula para orar y meditar" Emanuela Ghini, Editorial PPC, Editorial y Distribuidora, S.A.; 2002. Página 116. email:ppcedit@ppc-editorial.com

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Esta página contiene una sola entrada realizada por Beatriz Letelier y publicada el 28 de Marzo 2010 10:29 PM.

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