Archivos Abril 2010


Familiasagrada.jpgSagrada Familia de Nazaret;
enséñanos el recogimiento,
la interioridad;
danos la disposición de
escuchar las buenas inspiraciones y las palabras
de los verdaderos maestros.


imaginando si pudieras entregar tus problemas.jpgImagina...
que un Ángel de Dios
está a tu lado
en estos momentos...

Silencio...
Quédate tranquilo y piensa
en todos los problemas
que te gustaría solucionar.

El Rosario III Parte

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GUION PARA REZAR EL SANTO ROSARIO

* Señor abre mis Labios
* Y mi boca proclamará tus alabanzas.

Acto de constricción: Señor mío Jesucristo.......

Acto de fe: Creo en Dios Padre Todopoderoso......

MISTERIOS DE GLORIA (Miércoles y domingo)

Enunciación: 1º. La Resurrección de Jesucristo

Palabra de Dios: "Pasado el sábado, al alborear el día primero de la semana, fueron María Magdalena y la otra María a ver el sepulcro. Y he aquí que se produjo un gran terremoto, pues un ángel del Señor descendió del Cielo y, acercándose, removió la piedra y se sentó sobre ella. Su aspecto era como de relámpago y su vestidura blanca como la nieve. Llenos de miedo los guardias se aterrorizaron y se quedaron como muertos. El ángel tomó la palabra y dijo a las mujeres: No temáis vosotras; ya sé que buscáis a Jesús, el crucificado. No está aquí, porque ha resucitado como había dicho. Venid y ved el sitio donde estaba puesto. Marchad enseguida y decid a los discípulos que ha resucitado de entre los muertos; irá delante de vosotros a Galilea: allí lo veréis. Mirad que os lo dije". ( Mt 28, 1-7)

Otros textos recomendados: Mt 28, 8-10; Mt 28, 16-20; Mc 16, 1-10; Lc 24, 1-10; Jn 20, 1-18: Jn 20, 19-23; Jn 20, 24-29; Jn 21


Lápiz pasta, birome o bolígrafo: Pruebe frotando con un paño empapado en limón en la superficie manchada con el lápiz pasta.

También podría probar pasando un paño humedecido en una mezcla de vinagre blanco y alcohol de quemar a partes iguales. Luego deje secar.

Otra receta es: Pasar sobre la mancha un algodón mojado con alcohol o quita esmaltes sin acetona, luego hay que enjuagarlo con agua y pasarle jabón gringo o blanco en barra y por último aplicarle el lavado habitual.

Es importante utilizar un papel absorbente para sacar el exceso de alcohol que vaya goteando. No todas las tintas reaccionan con este método y menos a diferentes concentraciones. Si se trata de una línea muy posiblemente salga (inclusive de birome pero no de marcador).Es recomendable también dejar en remojo y cepillar suavemente cada tanto, para obtener un tratamiento más eficaz y rápido.

Tinta de pluma o mancha de tinta de lapicero:

1)pase un paño humedecido en una mezcla de vinagre blanco y alcohol de quemar a partes iguales. Luego dejar secar.

2)Pasar sobre la mancha un algodón mojado con alcohol o quita esmaltes sin acetona, luego hay que enjuagarlo con agua y pasarle jabón gringo o blanco en barra y por último aplicarle el lavado habitual.

Es importante utilizar un papel absorbente para sacar el exceso de alcohol que vaya goteando. No todas las tintas reaccionan con este método y menos a diferentes concentraciones. Si se trata de una línea muy posiblemente salga (inclusive de birome, lápiz a pasta o bolígrafo, pero no de marcador). Es recomendable también dejar en remojo y cepillar suavemente cada tanto, para obtener un tratamiento más eficaz y rápido.

Otra opción es:
• Remojar el área manchada en leche caliente por 10 o 15 minutos.
• Luego cambiar la leche y nuevamente caliéntela para repetir el proceso hasta que la mancha haya salido.

Manchas de marcador: se eliminan con aplicación directa de cloro en la mancha. Luego se lava y enjuaga bien la prenda para que no se decolore.

En Easy recomiendan lo siguiente:
a) En empapelados: si es vinílico, aplique a las marcas limpiador no abrasivo o alcohol metílico. Sino, la mejor solución es cubrir las marcas con un parche nuevo (ver "Marcas de bolígrafo").

b) En alfombras y muebles: absorbe las manchas con hisopos y toallas de papel, luego presiona con alcohol metílico.

c) En vinílico: limpie las manchas sobre superficies vinílicas (Ej. Juguetes) con un trapo blanco enrollado en el dedo y humedecido en líquido para lavar puro. Enjuague con agua limpia.

Liquid Paper: Pasar sobre la mancha un algodón mojado con alcohol o quita esmaltes sin acetona, luego hay que enjuagarlo con agua y pasarle jabón gringo o blanco en barra y por último aplicarle el lavado habitual.

Es importante utilizar un papel absorbente para sacar el exceso de alcohol que vaya goteando. Es recomendable también dejar en remojo y cepillar suavemente cada tanto, para obtener un tratamiento más eficaz y rápido.

Manchas de Témpera: Primero quítele con agua fría todo la pintura que pueda. Luego disuelva en agua fría el detergente de ropa en polvo habitual que use y deje toda la noche en remojo la prenda. Al otro día lo refriega y enjuaga.
1) NO use nunca agua caliente en estos casos.
2) Si la mancha persiste, vuelva a intentarlo pero pasándole antes jabón blanco o gringo en barra, y lo pone en remojo en agua fría con detergente de ropa bien disuelto. Luego restriegue y enjuague bien.


saludo_maria 1.jpgCuando en el campo de concentración de Dachau la necesidad era ya insoportable y muchos de los prisioneros morían de hambre, el Padre Kentenich [1] promovió entre el círculo de los Schonstattianos una Novena a la Madre de Dios. Y con ella logró la ayuda anhelada.

Esta Novena finalizó en la Fiesta de la Visitación (2-7-1942).

Al contemplar esta Fiesta de María, el Padre Kentenich hizo una oración para los nueve días: "Madre, yo te saludo; Madre, salúdame también Tú a mi."


EL SANTO ROSARIO RENOVADO

Renovación de una Forma de Orar

Mons. Juan Larrea Holguin

Al iniciar el 25º año de su pontificado, Juan Pablo II nos ha enviado a todos los fieles una hermosa carta sobre el Santo Rosario, con profundidad teológica y mucho sentimiento, respetuosa de las costumbres arraigadas a la vez que renovadora. Quiere el Papa llevarnos por caminos de autentica contemplación, al mismo tiempo que respeta la absoluta libertad de los fieles para orar conforme les inspire el Espíritu.

Es preferible rezar los tradicionales misterios gozosos los lunes y sábados ; los dolorosos, los martes y viernes ; los gloriosos el miércoles y el domingo ; y, como queda dicho, los "luminosos" el jueves . Estos nos hablan de Jesús " Luz del mundo", que vino a disipar las tinieblas de la ignorancia y el error, manifestándonos la plenitud de la verdad.

La meditación de estos momentos especiales de la vida de nuestro Redentor, parte de la enunciación de los misterios, puede enriquecerse( y es muy deseable que sea así), con una breve lectura del Evangelio, aunque sea una simple frase de la palabra de Dios relativa al hecho que se contempla. Conviene dedicar unos instantes al recogimiento silencioso ; y después, rezar con pausa la conocidas oraciones: Un Padre nuestro, diez Avemarías y un Gloria.

Las tres oraciones vocales que forman como el telón de fondo de la meditación de la vida de Cristo, son las más recomendadas por la Iglesia. El Padrenuestro nos lo dejó el mismo Jesús, como modelo de toda oración ; el Avemaría entreteje palabras de la Sagrada Escritura relativas a la encarnación e invoca ardientemente a María como Madre ; el Gloria se viene recitando desde los primeros siglos cristianos como una plegaria de adoración a la Santísima Trinidad.



En Chile:

Santiago
Centro
Contacto
Teléfonos
Centro métodos naturales Hospital J.J Aguirre
Srta. Marcela Vasquez
2-777 35 20 (pm)
Hospital Sótero del río
Srta. Ximena Espinoza
2-353 62 40 (am)
Centros de Salud Familiar de Puente Alto: San Gerónimo, Cardenal Silva Henríquez, Bdo. Leighton, Padre Villaseca.
Sra. Nelly Opazo
Consultas en Unidad de la Familia, Fono 4854068
Consultorio San Lucas
Sra. Mª José Garretón
2- 206 70 23 (Las Condes)
Edificio Médico San Jorge
Sra. Susan Godoy
2- 754 83 37 (Las Condes)
Centros Médicos P.U.C
Maria Verónica Núñez
2- 552 19 00
Centro Médico Ginobs
Sra. Adriana Varela
2- 859 23 88 (Vitacura)
Sra. Paula Zuñiga
Centro U. especialidades Médicas, San Bernardo
Sra. Ximena Mallea
2- 856 11 00-241
Sra. Mª Eugenia Leiva
Vicaria para la Familia
Sra. Ilia Barraza.
2- 678 80 23 (Santiago)
Parroquia Sta. Mª de las Condes
Sra. Pilar Hoffman
2-229 20 95 (Las Condes)
Sra. Pilar Rivera
Parroquia Transfiguración del Señor
Sra. Mª Rosa Santa Maria
2-229 76 67 (Las Condes)
Parroquia Corpus Cristi
Sra. Mª Verónica Núñez
09 431 91 53 (Pudahuel)
Parroquia Sta. Isabel de Hungría
Sra. Mª Verónica Núñez
2-779 35 80 (Est. Central)
Parroquia Jesús Carpintero
Sra. Mª Verónica Núñez
09- 431 91 53 (Renca)
Parroquia Nuestra Señora del Carmen
Sra. Mª Verónica Núñez
09- 431 91 53 (Renca)
Parroquia Cristo Resucitado
Sra. Mª Angélica Matamala
09- 217 33 37 (Maipú)
Centro de la Familia Maipú
Sra. Mª Angélica Matamala
2- 531 23 12 (Maipú)
Parraoquia Isla de Maipo
Sra. Mª Angélica Matamala
2- 819 28 26 (Isla de Maipo)
Parroquia de Buin
Sra. Ximena Mallea
2- 821 36 52 (Buin)
Otros Contactos
Sra. Ursula Schaale
2- 229 88 03 (Las Condes)
Otros Contactos
Sra. Ana Isabel Larraín
2- 243 44 36
Otros Contactos
Sra. Claudia Meller
2- 21449 69

Regiones

Consultorio Univ. De La Serena
Sra. Carmen Pía Chinchón
51- 32 13 15 (La Serena)
Consultorio San Felipe
Sra. Silvia Cataldo
34- 51 00 74 (San Felipe)
Consultorio La Ligua
Sra. Silvia Cataldo
34- 71 10 39 (La Ligua)
Consulta Viña del Mar
Sra. Francisca Santibáñez
32- 97 84 41
S.A.R. U. Católica de Valparaíso
Sra. Paulina Johnson
32- 27 32 31
Parroquia San Felipe Neri
Sra. Francisca Santibáñez
32- 95 03 40
09- 235 82 62 (V. Alemana)
Fundación Para la Familia
Sra. Cecilia del Pino
72- 23 96 04 (Rancagua)
Arzobispado de Concepción
Sra. Margarita Sanhueza
41- 22 81 12 (Concepción)
Otros contactos
Sra. Carmen Kaufhold
72- 21 30 22 (Rancagua)

El Rosario I Parte

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Por Nicolás Ovalle

Su historia

rosario 1.gifEl Rosario de la Virgen María, difundido gradualmente en el segundo Milenio bajo el soplo del Espíritu de Dios, es una oración apreciada por numerosos Santos y fomentada por el Magisterio. En su sencillez y profundidad, sigue siendo también en este tercer Milenio apenas iniciado una oración de gran significado, destinada a producir frutos de santidad. El Rosario, en efecto, aunque se distingue por su carácter mariano, es una oración centrada en la cristología En él resuena la oración de María, su perenne Magnificat por la obra de la Encarnación redentora en su seno virginal. Con él, el pueblo cristiano aprende de María a contemplar la belleza del rostro de Cristo y a experimentar la profundidad de su amor. Mediante el Rosario, el creyente obtiene abundantes gracias, como recibiéndolas de las mismas manos de la Madre del Redentor.

Recitar el Rosario, en efecto, es en realidad contemplar con María el rostro de Cristo. El Rosario, comprendido en su pleno significado, conduce al corazón mismo de la vida cristiana y ofrece una oportunidad ordinaria y fecunda espiritual y pedagógica, para la contemplación personal, la formación del Pueblo de Dios y la nueva evangelización.

Una vez centrada la cuestión, y antes de proponer algunos consejos más específicos para las mujeres y los maridos, tal vez convenga sugerir ciertas ideas aplicables a ambos:

II. Consejos para ambos cónyuges

1. El amor conyugal no es una simple pasión, ni un mero sentimiento... ni un enjambre más o menos rumoroso de ellos.

Aunque tales emociones a menudo lo acompañen y sea bueno que así ocurra, el verdadero amor entre los cónyuges es una donación total, definitiva y excluyente, fruto de un acto de libertad, de una determinada y libérrima determinación de la voluntad, que se decide de manera irrevocable a querer al otro de por vida.

Como consecuencia, ser fieles significa renovar el propio «sí»... también --¡y sobre todo!-- cuando en ocasiones nos resultara costoso.

2. Como antes apuntaba, al cónyuge hay que volverlo a enamorar cada jornada, sin olvidar que la boda no es sino el sillar de un grandioso edificio, que deben levantar y embellecer piedra a piedra, desvelo tras desvelo, alegría con alegría, entre los dos.

Si en el momento de la boda no se inaugurara una gran aventura, la mejor y mayor aventura de la vida humana, consistente en hacer crecer el amor y de este modo --¡amando yo más!-- ser muy felices,... ¿tendría sentido casarse?

3. El amor se nutre de minúsculos gestos y atenciones. Evita, pues, las pequeñas menudencias que molestan al otro cónyuge y busca, por el contrario, cuanto le satisface.

Si te sientes incapaz de hacer grandes cosas por él o por ella, no te preocupes ni te empeñes en buscarlas. Como en el resto de la vida humana, la clave del éxito no se encuentra en esa magnas gestas a menudo solo imaginarias, sino en el diminuto pero constante detalle de cada instante.

4. Al casarte, has aceptado libremente a tu consorte tal como es, con sus límites y defectos; pero esto no significa renunciar a ayudarle con amabilidad, tino y un poco de picardía a que mejore... queriéndolo cada vez más: lo decisivo es «soportar», en el sentido de ofrecer un apoyo incondicional y seguro, y no «soportar», en la acepción de aguantar sufridamente los presuntos defectos y manías del otro.

5. No te dejes absorber de tal manera por el trabajo, las relaciones sociales, las aficiones... que acabes por no encontrar tiempo para estar a solas y en las mejores situaciones con tu cónyuge (y para dedicar también tu atención al hogar y al resto de la familia).

6. Toma las decisiones familiares de común acuerdo con el otro componente del matrimonio, esforzándote por escucharlo e intentar comprender sus razones (la clave de la comunicación no reside en ser un buen «charlatán», sino, si se me permite la expresión que empleaba un conocido mío, un excelente «escuchatán»: ¡qué gran amigo aquel que simplemente sabe oírnos con atención!).

Y, en el caso de que, al no llegar a un acuerdo, hayas seguido su criterio, no se lo eches en cara si, por casualidad, de ahí se derivara algún inconveniente. Una vez tomada la decisión, tras sopesarla convenientemente, es exactamente igual de aquel que tomó la iniciativa como del que demostró la suficiente confianza para seguirla.

7. Respeta la razonable autonomía y libertad de tu consorte, reconociendo, por ejemplo, su derecho a cultivar un interés personal, a atender y fomentar sus amistades, su vida de relación con Dios, sus sanas aficiones... sabiendo que, entonces, él o ella se esforzarán por no descuidar el cuidado y el mimo que tú mereces.

No te dejes arrastrar por los celos, que son ante todo una demostración de desconfianza hacia tu cónyuge... y que podrían dar origen a aquello mismo de lo que intentan defenderse o que pretenden evitar.

8. La alegría y el buen humor son como el lubricante imprescindible para que la vida de familia discurra sin fricciones ni atascos, que podrían minar la armonía entre sus miembros. Dentro de este contexto se advierte toda la importancia de los momentos de fiesta, auténticos motores del contento y la algazara familiares.

Procura, entonces, que algún detalle material, modesto pero atractivo --en la comida, por ejemplo, o en la decoración del hogar--, encarne y dé cuerpo al ambiente jubiloso del espíritu, cuando la fecha así lo reclame... o cuando lo estimes conveniente, aunque no exista «ningún motivo» para hacerlo... excepto el amor que tienes a tu familia.

9. Con todo el cariño del mundo, mantén en su lugar a tus padres, sin permitirles que se entrometan imprudentemente en vuestros asuntos. En ocasiones --y sobre todo al principio-- será oportuno pedir ayuda, pero recuerda que cuando las reglas de juego están claras resulta más fácil conservar la armonía.

10. No tengas demasiado miedo a discutir, pero aprende a reconciliarte enseguida siguiendo el «decálogo del buen discutidor», que tal vez exponga en otro artículo.

E incluso esfuérzate --sólo es difícil las primeras veces-- en sacar provecho de esas trifulcas, reconciliándote lo más pronto posible con un acto de amor, manifestado por un jugoso abrazo, de mayor intensidad que los que existían antes del enfado.

Si procuras que las discusiones se produzcan muy de tarde en tarde, acabarás por comprobar lo que aseguraba un santo sacerdote de nuestro tiempo: que vale la pena reñir alguna que otra vez sólo para después poder hacer maravillosamente las paces.

Tomás Melendo Granados
Catedrático de Filosofía (Metafísica)
Director Académico de los Estudios Universitarios sobre la Familia Universidad de Málaga
Colaborador de Mujer Nueva

Mis Dos Mamás

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Tengo en casa a mi mamá
Pero mis mamás son dos,
En el cielo está la Virgen
Que es también mamá de Dios.

Las dos me quieren a mi,
Las dos me entregan su amor,
A las dos las busco y las llamo
A las dos las quiero yo.

Cuando llamo a mi mamá,
Ella viene sin tardar.
Mi Mamá del cielo viene,
Si me acuerdo de rezar.

Cada día mi mamá,
Me da un beso al despertar,
En el alma llevo el beso
De mi Madre celestial.

 

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