Lápiz pasta, birome o bolígrafo: Pruebe frotando con un paño empapado en limón en la superficie manchada con el lápiz pasta.
También podría probar pasando un paño humedecido en una mezcla de vinagre blanco y alcohol de quemar a partes iguales. Luego deje secar.
Otra receta es: Pasar sobre la mancha un algodón mojado con alcohol o quita esmaltes sin acetona, luego hay que enjuagarlo con agua y pasarle jabón gringo o blanco en barra y por último aplicarle el lavado habitual.
Es importante utilizar un papel absorbente para sacar el exceso de alcohol que vaya goteando. No todas las tintas reaccionan con este método y menos a diferentes concentraciones. Si se trata de una línea muy posiblemente salga (inclusive de birome pero no de marcador).Es recomendable también dejar en remojo y cepillar suavemente cada tanto, para obtener un tratamiento más eficaz y rápido.
Tinta de pluma o mancha de tinta de lapicero:
1)pase un paño humedecido en una mezcla de vinagre blanco y alcohol de quemar a partes iguales. Luego dejar secar.
2)Pasar sobre la mancha un algodón mojado con alcohol o quita esmaltes sin acetona, luego hay que enjuagarlo con agua y pasarle jabón gringo o blanco en barra y por último aplicarle el lavado habitual.
Es importante utilizar un papel absorbente para sacar el exceso de alcohol que vaya goteando. No todas las tintas reaccionan con este método y menos a diferentes concentraciones. Si se trata de una línea muy posiblemente salga (inclusive de birome, lápiz a pasta o bolígrafo, pero no de marcador). Es recomendable también dejar en remojo y cepillar suavemente cada tanto, para obtener un tratamiento más eficaz y rápido.
Otra opción es:
• Remojar el área manchada en leche caliente por 10 o 15 minutos.
• Luego cambiar la leche y nuevamente caliéntela para repetir el proceso hasta que la mancha haya salido.
Manchas de marcador: se eliminan con aplicación directa de cloro en la mancha. Luego se lava y enjuaga bien la prenda para que no se decolore.
En Easy recomiendan lo siguiente:
a) En empapelados: si es vinílico, aplique a las marcas limpiador no abrasivo o alcohol metílico. Sino, la mejor solución es cubrir las marcas con un parche nuevo (ver "Marcas de bolígrafo").
b) En alfombras y muebles: absorbe las manchas con hisopos y toallas de papel, luego presiona con alcohol metílico.
c) En vinílico: limpie las manchas sobre superficies vinílicas (Ej. Juguetes) con un trapo blanco enrollado en el dedo y humedecido en líquido para lavar puro. Enjuague con agua limpia.
Liquid Paper: Pasar sobre la mancha un algodón mojado con alcohol o quita esmaltes sin acetona, luego hay que enjuagarlo con agua y pasarle jabón gringo o blanco en barra y por último aplicarle el lavado habitual.
Es importante utilizar un papel absorbente para sacar el exceso de alcohol que vaya goteando. Es recomendable también dejar en remojo y cepillar suavemente cada tanto, para obtener un tratamiento más eficaz y rápido.
Manchas de Témpera: Primero quítele con agua fría todo la pintura que pueda. Luego disuelva en agua fría el detergente de ropa en polvo habitual que use y deje toda la noche en remojo la prenda. Al otro día lo refriega y enjuaga.
1) NO use nunca agua caliente en estos casos.
2) Si la mancha persiste, vuelva a intentarlo pero pasándole antes jabón blanco o gringo en barra, y lo pone en remojo en agua fría con detergente de ropa bien disuelto. Luego restriegue y enjuague bien.

El Rosario de la Virgen María, difundido gradualmente en el segundo Milenio bajo el soplo del Espíritu de Dios, es una oración apreciada por numerosos Santos y fomentada por el Magisterio. En su sencillez y profundidad, sigue siendo también en este tercer Milenio apenas iniciado una oración de gran significado, destinada a producir frutos de santidad. El Rosario, en efecto, aunque se distingue por su carácter mariano, es una oración centrada en la cristología En él resuena la oración de María, su perenne Magnificat por la obra de la Encarnación redentora en su seno virginal. Con él, el pueblo cristiano aprende de María a contemplar la belleza del rostro de Cristo y a experimentar la profundidad de su amor. Mediante el Rosario, el creyente obtiene abundantes gracias, como recibiéndolas de las mismas manos de la Madre del Redentor.
Hace unos días, en un encuentro con un grupo de amigos, me preguntaban cómo era posible que yo pudiera estar tanto tiempo en el trabajo desde la mañana hasta la noche prácticamente sin sentirme agotado, pues generalmente ellas y ellos terminaban extenuados. Esto sin contar que la mayoría de las veces les resultaba horrible el pensar que ya se estaba terminando el fin de semana y se acercaba el amenazante lunes. Otros, especialmente las mujeres, comentaban su experiencia parecida pero en relación a la casa y la atención al esposo e hijos. Tales comentarios y la manera en que los hacían me resultaban tan simpáticos que no me quedó más remedio que sonreír y contestar su inquietud, que también quiero compartir contigo. 









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