Preparación a la Navidad
Subido por Beatriz Letelier el Abril 9, 2007
Nos disponemos a iniciar el Adviento, ese tiempo de preparación que los cristianos anteponemos a la Navidad. Pero no debemos dejar que sea simplemente 'un año más', debe ser como todos los Advientos, todas las Navidades, todas las Cuaresmas,... debe ser un Adviento diferente, porque estamos en un tiempo diferente, en el que se renueve por sobre todo el amor por nuestro Dios.
Este tiempo litúrgico se extiende a lo largo de cuatro Domingos previos a la Navidad. El primer Domingo de Adviento es considerado como el principio del año litúrgico cristiano. Durante todo el año litúrgico, los cristianos seguimos, semana a semana, la historia y obras de nuestro Salvador Jesucristo. La cristiandad no sólo conmemora estos eventos sino que los revive. Durante el Adviento, la Iglesia se prepara para celebrar la conmemoración del nacimiento de Jesucristo, y al mismo tiempo nos recuerda que igual que Jesús vino a la tierra en el momento de su nacimiento, volverá cuando llegue la plenitud de los tiempos. El Adviento es por tanto el tiempo litúrgico que prepara la celebración de la Navidad así como la segunda venida de Jesucristo.
El inicio del Adviento significa una nueva llamada del Señor. Llama a las puertas de la Iglesia, como fue llamando a las puertas de Belén. Llama a las puertas de tu corazón. Quiere nacer de nuevo en ti, en los creyentes, en cada comunidad, en el corazón del mundo. Es verdad que puede llamar en cada momento, pero en este tiempo reitera sus llamadas.
¿Te imaginas? Jesús llamando de verdad a tu puerta. ¿Qué crees, que viene a regalarte o a pedirte? Piensa que Él es un príncipe y llega ahora mismo del cielo. Así que vendrá cargado de tesoros y de gracias. Haz una lista de lo que más te conviene y preséntale tus peticiones, en las que se recojan los mejores deseos y esperanzas del Adviento.
No vayas a pedir las cosas de siempre, esperanzas pequeñas: que las cosas te salgan bien, que no te pase nada ni te duela nada, que te quieran, que te admiren, y lo mismo para los tuyos. Apunto un poco más alto: que haya paz, que se erradique la pobreza, que se termine con el terrorismo, que se venza la falta de fe, y la falta de moral. Que este tiempo te ayude en la superación de tus defectos, el crecimiento de tus virtudes, el vivir una fe más auténtica y comprometida, una vida nueva; una Alianza de amor renovada.
Pide, por ejemplo, algo así:
? Primera semana de Adviento: Necesito más paciencia y esperanza. Paciencia sin límites, esperanza hasta el fin. Esperar en el Dios de la promesa. ¡Ven, Señor!
? Segunda semana: Necesito más fe y confianza. Una fe como la de Abraham, como la de José, como la de María. A ver si puedo rezar en verdad eso de "Padre, me pongo en tus manos...”
? Tercera semana: Necesito amor, mucho amor, más amor. Capacidad para perdonar, para compartir, para servir, para entregarme. Que sea hijo del Amor. ¡Ven Señor Jesús!
? Cuarta semana: Necesito docilidad, la posibilidad de decir siempre Sí. Sí, Padre, hágase tu voluntad en mí. Que pueda rezar sinceramente el Padre Nuestro.
Ya has preparado tus peticiones. Ahora debes arreglar un poco la casa y preparar la mesa, porque la Escritura dice que el Señor quiere cenar contigo. Todo está a punto. En cuanto el Señor venga y llame, le abrirás.
"Estoy a la puerta y llamo". Le abres y ¡oh sorpresa ! es un mendigo. Viene realmente pobre y no tiene nada que ofrecer. Viene con las manos vacías y extendidas, que le des algo, por amor de Dios. Dice que a lo mejor te sobra alguna cosa o muchas cosas o todas las cosas. Está dispuesto a pedirte todo: tus riquezas, tus valores, tus "virtudes", tu posición, tu prestigio, tu comodidad. Lo que realmente quiere el Señor es que seas pobre, como él, que abras las puertas a los pobres, que vivas la humildad de Belén con radicalidad.
Si le das todo, si te das del todo, si te vacías de ti, si todo lo esperas del Señor, entonces se sentará contigo y podrá en la mesa su pan y su vino... Será una cena de Nochebuena inolvidable.
Y, ¿qué significa amar a Dios? Amar a Dios con todo el corazón significa decir un “Sí”, incondicional a la vida y a todo lo que la vida trae consigo. Aceptar sin reservas todo lo que Dios ha dispuesto en relación a la propia vida. Tener la actitud que tenía Jesús cuando dijo: “No se haga mi voluntad, sino la tuya”. Amar a Dios con todo el corazón significa hacer propias las palabras de la Hna Emilie “Dios es Padre, Dios es bueno, bueno es todo lo que El hace”. Que este adviento nos sirva para conocer un poco más a Dios y así seamos capaces de entregarle nuestro corazón.
PROPUESTA PARA LAS CASAS
Ir construyendo el pesebre con los hijos durante las 4 semanas. Cada semana se van agregando los personajes mas importantes con una Ave María y la invocación Ven Señor Jesús!
1 semana: MARIA ¿Qué actitud de Ella nos sirve para preparar la Navidad?
2 semana: SAN JOSE ¿Qué actitud destacamos de Él?
3 semana: REYES MAGOS Y LA ESTRELLA ¿A que estrella seguimos nosotros hoy? Los Reyes Magos: Se ponen en camino para adorar al nuevo Rey que va a nacer. Estamos en ese camino en esta Navidad?
4 semana: JESUS EL NIÑO. Dios hecho hombre. ¿Por qué viene Dios a nosotros de esta manera?
Hna Eugenia María Muñoz
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