I

Desde ese día tibio,
cuando los pastores iban por los senderos del Líbano,
he recordado
tu orquesta silvestre
una y otra vez...
Para tu gloria recitaste versos nuevos,
otro atardecer por la fe que todo cambia
cuando se mira el Rostro Divino
en mil soles cantando
hasta el infinito.
II
Es la fe un manantial
que alimenta a tus ovejas
para que descubran siempre
tu esencia,
tu bondad vestida de esplendor.
Dos sueños amados
que poseen el más grande tesoro,
porque tienen a las manos
que forjaron a los cometas
que hoy se abrazan
para iluminar al mundo.
III
Son aquellos verdaderos suspiros,
aquellos en los cuales
depositaste una transfiguración
capaz de emancipar los cristales de las rocas
y de hacer cantar a las olas del mar
tus extraordinarias proezas,
capaz de hacer a los gorriones profetas
que enuncien sonrisas,
capaz de hacer una lluvia
que despierte a las semillas dormidas.
IV
Hasta los océanos
se enternecen con tus arpas,

con esas ideas
que colocas en tantos corazones.
Sabes,
un día oí al capullo hablarme de un corazón sagrado
que alzaba una mano poderosa
sobre un campo silencioso.
Sabes,
un día oí al sembrador hablarme de las semillas que le regalaste.
Sabes,
un día sentí a mis hermanos bañándose en un riachuelo,
muy cerca estaba la tierra de sueños
que me habías leído.
Justo
comencé a correr hasta la plaza
donde muchos acudían fervorosos.
Oh,
tu sabías
que allí también estaban las espinas,
praderas como bosques
que nunca se silencian,
cargados de espigas doradas y de sublimes melodías,
de filos y engaños.
V
Vi a tantos profetas falsos
de ojos metálicos,
fundidos en oro que corrompía furioso
a las estrellas construidas
sobre la arena.
Así,
un día la alegría explotó
en discursos consecuentes,
explotó
en luz de abrazos y gracia.
Todo se cumple
en esa novela eterna
de lucha entre reinos
y potestades.
VI
Es una batalla de sonetos
canciones
y elegías.

Ah!,
todos a quienes colocaste el sello
te conocen.
Tu sello de sangre derramada,
hasta el alma más lejana
emancipaste con tu Gloria
marcaste con ceniza sus frentes,
los hiciste tus hijos.un