Los días viernes me encantan, quizás es el día que culmina con una semana de mucho trabajo y que habitualmente me dejan muy encendida para el fin de semana que comienza, aun así tenga que ir el sábado a trabajar, este viernes no fue como todos mis viernes... todo empezó con el asunto del orden...
El orden y la organización de las cosas pendientes, es un tema que está tomando mucho mas tiempo que resolver del que yo estaba habituada. Como política no me gusta dejar cosas pendientes. Sin embargo, me he visto envuelta de una serie de acontecimientos que han desorganizado todo mi sistema, el ritmo extremadamente acelerado de este trabajo descoordina cualquier planificación que se haga, me he convertido en una muy buena “bombera”. Mi día prácticamente se va en apagar incendios, y mi carpeta de pendientes ya está con la cantidad suficiente para empapelar la casa, ¡todo es urgente!, todo para ayer y las exigencias llegan a tal punto que me he visto en muchos momentos con ganas de decir ¡stop!
Cuando llego a este punto, me pongo un seguro, me propongo un objetivo, me motivo con éste, me descontamino un poco de las cosas negativas, pienso en mi objetivo, me lo imagino, le doy vida, y ¡here we go! Aquí vamos.
Ha sido un día lleno de comportamientos diferentes, no como los habituales en los que me proyecto como un día mucho mas ligth , mi jeans day . Este viernes en particular he visto manifestarse la sensibilidad masculina en un empleado de la empresa, quien estaba muy confundido por mi agresividad ante una orden. He sentido el peso de convivir con un ser tremendamente machista, quien no comparte ni coopera por ningún motivo en mi gestión, y lamentablemente con poder de decisión en los destinos de esta empresa, un ser que considera que en mi lugar debe haber un hombre. El si sería capaz de llevar con éxito mi gestión, he sido testigo de las manipulaciones del sistema, he experimentado que una mentira o un engaño te puede llevar muy lejos y es una trampa mortal, si entras en este juego lo más probable que entres como víctima y salgas como delincuente, es muy fuerte este termino pero es así, con la mentira sabes cuando empiezas, pero nunca sabes cuando terminas. “mentira es mentira” decía el P. Kentenich.
En fin, el día aun no termina, pero tiene una connotación extraña es como que las cosas no son tan malas pero están cargadas de infelicidad, rabias, frustraciones, impotencias, pero siento que Dios está en medio de todo, que algo me quiere decir, y que sólo alcanzo a percibir, ¿será que debo ser más paciente?, ¿será que es así como está el mundo y me lo está mostrando de a poco para que yo haga algo y le ayude en este cambio?
Manuela Casval
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