¿Quién no recuerda el juego del avioncito?
-Lanzas una ficha o una moneda y para recuperarla, tienes que brincar por cada cuadrito.
Ese niño que jugaba antes, hoy en vez de monedas, tira la confianza que deposita en Dios, y espera que el cuadrito, al que ha de brincar para alcanzar la meta, no le llene de oscuridad el corazón. – El vaivén de la vida, ese péndulo que no siempre para muchos es Dios, en nuestros días es el que siempre cada uno debe afrontar: un ritmo acelerado y no adecuado, rápido, estresante. Sales de casa, a duras penas te quedó tiempo para tomar un vaso con leche o probar el desayuno que te han preparado. Si tienes suerte verás a tus hijos antes de salir volado, si eres casado, o de ver a tus padres si eres aun soltero y vives con ellos. Llegas a la oficina y te topas con las innumerables decisiones que debes tomar, más cuando trabajas con personas que tienes a tu cargo, que respetas y sabes que dependen de ti. Darle la oportunidad para que ellos tomen su propio espacio, es una responsabilidad mayor aún - ¿Qué pasa cuando el trabajo te aleja de lo que te permite crecer a ti mismo y caes en la rutina de ser esclavo de los pensamientos de los demás?
-Ya no es fácil tirar la ficha para ti o ¿tienes que empezar de nuevo? – cuando te das cuenta que en la casilla en vez de colocar un pie, caíste con los dos, el juego debes iniciarlo – Te has equivocado, ¡lo bueno es que tienes otra oportunidad!
En una situación, ya sea laboral, sentimental o de cualquier otra índole, puede ser de igual forma – lo importante es que no seas esclavo de las circunstancias que no te permiten llegar a la meta.
Cuando tus pensamientos y tus sentimientos aspiran a crear una atmósfera, donde cada uno tenga el lugar que le corresponde, así como los dos pies en el avioncito, o de cada órgano de un árbol, entonces debes luchar por alcanzar esa meta; pero si no caíste bien al brincar o saltar, prueba de nuevo y con otro impulso; quizá no es la fuerza a adecuada la que estás implementando, o quizá , tu ficha no cayó en el lugar apropiado – Lo importante es, ¡tomar de nuevo la moneda e intentar de lanzarse, a la conquista por la meta!
Autor: Juan Francisco Balmaceda Téllez
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Enviado por alison el 9 de Abril de 2006
juegos tradicionales par ala coordinacion oculo pedica en niños de 7 a 9 años de edad, porfa todo lo que tengan en informacion les agradeceria muchisimo