Querido Dios, te agradezco por este día. Te agradezco por poder ver oír esta mañana. Soy bendito porque eres un Dios comprensivo y de perdón.
Tú has hecho tanto por mí y continúas bendiciéndome cada día. Perdóname por todo lo que he hecho, dicho o pensado que no era agradable para ti, en especial, por todo aquello que hice o dejé de hacer y que hirió a alguien que me quiere y necesita.
Por favor mantenme seguro, alejado de todo peligro o daño. Ayúdame a comenzar este día con una nueva actitud y mucha gratitud. Envía tu Espíritu para que ilumine mi mente y así pueda escucharte a lo largo de este día. Por favor regálame un corazón dipuesto a aceptar lo que pides hoy de mí. No permitas que me lamente de las cosas sobre las que no tengo ningún control; pero ayúdame a mejorar aquellas sobre las que sí lo tengo.
Permíteme continuar viendo el pecado a través de tus ojos Señor, y que pueda reconocer el mal. Continúa bendiciéndome para que pueda bendecir a otras personas. Mantenme fuerte que pueda ayudar al débil. Mantenme con los ánimos levantados para que pueda tener palabras de aliento para otros.
Ruego por los que se pierden y no pueden encontrar su camino. Ruego por los que no te conocen para que algún día lleguen a hacerlo. Ruego por los que no creen. Pero te agradezco porque hoy yo creo. Ayúdame a mantenerme firme en mi fé para que pueda ayudar a otros a acercase a Ti.
Tú que cambias nuestras vidas, ayúdanos a ser tus instrumentos para ayudar a que este mundo sea cada día más de hermanos.
En el nombre de Jesús, Amén.