(*) ¡Qué “lata” es el rosario le decía a mi abuelita mientras tenía que rezarlo obligado viajando al Sur con mis abuelos!
(*) ¡Es una oración para viejos, dije muchas veces cuando joven; mientras organizábamos distintos tipos de encuentros juveniles …!
Y hoy sin embargo es una forma importante de orar que tengo y que aconsejo.
¿Por qué? Sin duda hay muchas razones pero quiero compartir con ustedes tres de ellas.
Primero que todo el rosario con su ritmo tranquilo, pausado, casi monótono a veces, me ayuda a serenarme, a concentrarme, a relajarme y así prepararme mejor para una oración más profunda, a un encuentro más hondo con Dios.
Vivimos con tanta prisa, corriendo de un lado para otro, con tantas urgencias, preocupado de tantas cosas distintas al mismo tiempo, que nos cuesta concentrarnos en lo central y más importante. Por esto, el rosario nos va lentamente ayudando a tomar distancia de lo inmediato y urgente y a encontrarnos cara a cara, en nuestra vida diaria, con Jesús y María.
Además es un encuentro permanente con los grandes acontecimientos de la vida de Jesús y María, así al nombrar y meditar los misterios vamos descubriendo cada día más la riqueza y el valor de lo que la Virgen nos regala unida a Cristo.
Creo que no existe una catequesis y educación sistemática y popular más enriquecedora que la reflexión de los misterios gozosos, dolorosos, luminosos y gloriosos del Rosario.
Por último porque no rezamos cualquiera oración, sino nada menos la oración que María escuchó de labios del Ángel en la anunciación y que el mismo Jesucristo enseñó a sus discípulos: el Padre Nuestro.
Así tomados de la mano de Cristo y María, orando con la oración de Jesús y la Virgen, caminamos por nuestra vida; meditando sus vidas y vamos así haciéndolas vida nuestra.
P. Carlos Cox D.
pcacox@mariohiriart.cl
Si quieres ver los videos de los comentarios del P. Carlos Cox pincha aquí para ir a la página del Canal 13
Leer más en sección: Dialogando con Dios
Revise bien las consultas y respuestas dadas en el sitio ya que están muchas veces repetidas. Gracias.
Enviado por jorge alcaino reyes el 16 de Mayo de 2006
Te felicito por tu testimonio de fe, tan necesarios en nuestros dias que Dios te bendiga en tu trabajo, familia y amistades.
Un amigo Jorge Alcaino R.