Hace un mes que se aprobó el aborto en Colombia y Yolanda Mulcué (indígena paez) jefa del cabildo de Quilichao, anunció inmediatamente que sería la primer mujer que abortaría por ser su embarazo riesgoso. Sin embargo, al escuchar el latido de su bebé frente a los médicos que le practicaban la ecografía exclamó: «Es el latido de mi bebé». Ella miró a los médicos que le tomaban la ecografía y les dijo: "No voy a abortar". Con esa decisión se juega la vida, porque su médula no produce sangre y debe ser sometida a un trasplante.
Mulcué, una paez, líder de cabildo en Santander de Quilichao, se estremeció cuando escuchó ese ‘lab dap’ que emite el corazón del hijo en el vientre. Los cinco doctores del Hospital Universitario del Valle (HUV) que la escuchaban, entendieron que era la fuerza de la maternidad.
Ella, que a comienzos de semana anunció que sería la primera colombiana en acudir al aborto, tras los casos especiales autorizados por la Corte Constitucional, dio el reversazo a pesar del riesgo.
Sabe que si hay una hemorragia podría morir con su bebé. Pensó en un aborto porque tiene otros dos hijos, Andrés, de 10 años; y Juanita Andrea, de 15 meses. Y un esposo, Germán Alberto Isnos, que la quiere viva.
El director de Ginecobstetricia del HUV, Hoover Canaval, dijo que el bebé, de 19 semanas, es ya un ciudadano colombiano. Su desarrollo anatómico es normal, pero es un embarazo de alto riesgo”.
A comienzos del año Mulcué supo que tenía una enfermedad que solo toca a 5 de cada millón de personas. Es sometida cada semana a transfusiones para recuperar el nivel de plaquetas, glóbulos rojos y blancos. Ella le dijo a su esposo que sabe que le va a costar, pero quiere llevar a término el embarazo, aún a riesgo de morir, porque ese latido la puso a pensar que su hijo ya tiene vida.
Fuente: El Tiempo, Colombia
Fecha: 2006-05-25
Sigue su vida: Yolanda Mulcue