Contribución de Alejandro Murillo
Historia de la devoción.
La fiesta del Corazón Inmaculado de María fue oficialmente establecida en toda la Iglesia por el Papa Pío XII, para obtener por medio de la intercesión de María "la paz entre las naciones, libertad para la Iglesia, la conversión de los pecadores, amor a la pureza y la práctica de las virtudes". Esta fiesta se celebra en la Iglesia todos los años el sábado siguiente al segundo domingo después de Pentecostés.
En la tercera aparición de Fátima, la Santísima Virgen dijo a Lucía, una de los tres jóvenes: "Nuestro Señor quiere que se establezca en el mundo la devoción al Corazón Inmaculado. Si se hace lo que te digo se salvarán muchas almas y habrá paz; terminará la guerra.... Quiero que se consagre el mundo a mi Corazón Inmaculado y que en reparación se comulgue el primer sábado de cada mes.... Si se cumplen mis peticiones, Rusia se convertirá y habrá paz.... Al final triunfará mi Corazón Inmaculado y la humanidad disfrutará de una era de paz."
"Diles a todos que pidan esta gracia por medio de ella y que el Corazón de Jesús desea ser venerado juntamente con el Corazón de su Madre. Insísteles en que pidan la paz por medio del Inmaculado Corazón de María, pues el Señor ha puesto en sus manos la paz del mundo."
Es así que el Papa Pío XII, el 31 de Octubre de 1942, al clausurarse la solemne celebración en honor de las Apariciones de Fátima, conforme al mensaje de éstas, consagró el mundo al Inmaculado Corazón de María. Asimismo, el 4 de mayo de 1944 el Santo Padre instituyó la fiesta del Inmaculado Corazón de María, que en un comienzo se celebraba el 22 de Agosto, y que ahora tiene lugar el sábado siguiente al segundo domingo después de Pentecostés.
¿Para qué su devoción?
Después de su entrada a los cielos, el Corazón de María sigue ejerciendo a favor de los hombres y mujeres su amorosa intercesión. El amor de su corazón se dirige primero a Dios y a su Hijo Jesús, pero se extiende también con solicitud maternal sobre todo el género humano que Jesús le confió al morir. Por eso la alabamos por la santidad de su Inmaculado Corazón y le solicitamos su ayuda maternal en nuestro camino a su Hijo.
Según Santo Tomás, cuando damos culto al Corazón Inmaculado de María honramos a la persona misma de la Santísima Virgen. En la devoción al Corazón de María el homenaje va dirigido, pues, a la persona de la Virgen, significada en el Corazón.
Todas las culturas han visto simbolizado el amor en el corazón. En el de María, honramos la vida ejemplar de la Virgen: Sus pensamientos y afectos, sus virtudes y méritos, su santidad y toda su grandeza y hermosura; su amor profundo e incondicional a Dios y a su Hijo Jesús y su amor maternal a los hombres redimidos por su sangre divina. Al honrar al Corazón Inmaculado de María lo abarcamos todo, pues él fué templo de la Trinidad, remanso de paz, tierra de esperanza, cáliz de amargura, de pena, de dolor y de gozo.
Unida al Corazón de Jesús
La Fiesta de su Inmaculado Corazón nos remite de manera directa y misteriosa al Sagrado Corazón de Jesús. Y es que en María todo nos dirige a su Hijo. Los Corazones de Jesús y María están maravillosamente unidos en el tiempo y la eternidad desde el momento de la Encarnación.
En este sentido, esta fiesta está íntimamente vinculada con la del Sagrado Corazón de Jesús, la cual se celebra el día anterior, viernes. Ambas fiestas se celebran, viernes y sábado respectivamente, en la semana siguiente al domingo de Corpus Christi. La Iglesia nos enseña que el modo más seguro de llegar a Jesús es por medio de María. Por eso nos consagramos al Corazón de Jesús por medio del Corazón de María.
Vivir esta fiesta
Venerar su Inmaculado Corazón significa, no sólo reverenciar el corazón físico sino también su persona como fuente y fundamento de todas sus virtudes. Veneramos expresamente su Corazón como símbolo de su amor a Dios y a los demás.
Ella, quien atesoraba y meditaba todos los signos de Dios en su Corazón, nos llama a esforzarnos por conocer nuestro propio corazón, es decir la realidad profunda de nuestro ser, aquel misterioso núcleo donde encontramos la huella divina que exige el encuentro pleno con Dios Amor.
Como remedio a los males actuales, la misma Virgen nos ofrece su Corazón Inmaculado, que es, ternura y dulzura, pero, a la vez, exigencia de oración, sacrificio, penitencia, generosidad y entrega. No basta el culto; hay que imitar sus virtudes.
Este año 2004, la fiesta se celebra el sábado 19 de junio. Vivamos pues este día colocando nuestro corazón en el Corazón de María, para que Ella ,que en su plenitud solo experimenta el amor, nos conduzca por el camino de la perfecta caridad.
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Revise bien las consultas y respuestas dadas en el sitio ya que están muchas veces repetidas. Gracias.
Enviado por jose vial ochagavia el 14 de Mayo de 2006
Me parece una maravilla, especialmente en este dia tan especial, que el dia de la madre . Ella nuestra madre que esta en el cielo no me canso de darle gracias por quiererla tanto
los felicito por su pagina especialmente en este mundo cada vez con una ofensiva tan fuerte de los Nihilistas, debemos unirnos contra la perdida de valores por nuestros hijos juntemonos alrededor de maria