Paula Schmidt M. (*)
Así que ahora la entrega de la píldora “mágica” de emergencia, ésa que, según las autoridades de gobierno, no sólo disminuirá la tasa de embarazos adolescentes sino, además, reducirá la brecha social, es un tema de equidad. Sóplenme un ojo...
“A pesar de los esfuerzos, los embarazos adolescentes, sobre todo en el quintil más pobre, aumentan llegando hoy a más de 40 mil, según la información oficial. Aquí lo que se necesita es atacar la causa o “el día antes”, como expresa la declaración decé, y no la consecuencia".
Si nos vamos a poner pragmáticos, ¿no sería más eficiente, para aquellas familias en precaria situación socio económica, recibir ayuda nutritiva? El Estado podría distribuir, con el presupuesto destinado a comercializar el Postinor 2, verduras y frutas, por ejemplo. O, de una vez por todas, podría solidarizar (palabra tan en boga) preocupándose realmente de elevar el nivel de la mediocre educación pública para disminuir la intolerable brecha de igualdad de oportunidades. Pero no. Al parecer, las prioridades del gobierno dejan de lado, una vez más, lo realmente importante bajando la cortina sobre el aumento de la delincuencia, la deficiente educación, nuestra dependencia energética, la crisis de liderazgo y, con relación a este tema, soluciones eficaces, gracias a ejemplos empíricos internacionales que comprueban enfáticamente que entregar más anticonceptivos no hace desaparecer la deprimida realidad del embarazo adolescente.
El mensaje de los responsables de liderar (y no sólo de administrar) nuestro país es “tus valores son subjetivos, diferentes a los míos”. Signo de una tolerancia mal entendida y democracia relativista que constantemente acusa de dogmatismo y mira con sospecha las certezas de los demás.
Vamos por parte. La Presidenta Bachelet declara que, “El rol del Estado es entregar una gama de alternativas que cada persona puede tomar de acuerdo a sus convicciones” (La Tercera. 06/09/2006). Sin embargo, cuando el tema es energía nuclear, el tono del discurso cambia. "No he promovido el uso de energía nuclear como parte de nuestra matriz energética, y lo he hecho así porque no me parece prudente, porque es una convicción personal, ya que los peligros son conocidos" (El Mercurio. 05/09/2006). ¿Cómo explica, entonces, la consideración de sus convicciones personales para la toma de decisiones en materia de Estado? ¿Por pose académica o evasión de la realidad?
La medida liberalizadora, para algunos, de distribuir la píldora del día después como recurso para frenar el embarazo adolescente, está desacreditada por la comunidad científica. En un artículo de la revista académica inglesa, Human Reproduction (19; 553, 2004) se quiso investigar si la posibilidad de adquirir este fármaco, disponible sin receta desde 2001 a partir de los 16 y no los 14 años, había contribuido a disminuir el númerode embarazos. Los resultados habían sido mínimos. Solamente se habían conseguido evitar 5 embarazos por cada 10 mil usuarias.
Por otra parte, el doctor David Paton, de la Escuela de Economía de Nottingham, dirigió un estudio similar durante 14 años, en 16 zonas del Reino Unido, para la publicación científica Journal of Health Economics. Su conclusión: “Si bien la planificación familiar hace que los adolescentes sexualmente activos tengan menos posibilidades de embarazarse, pareciera que también estimula a otros a empezar a tener relaciones sexuales. Algunas de ellas van a embarazarse por falla de la anticoncepción de modo que las consecuencias de aumentar los servicios de planificación familiar, para muchachas menores de 16 años, ha sido aumentar los embarazos y los abortos”.
Los especialistas en el tema coinciden que, en los últimos años, se está produciendo una disminución de la utilización de píldoras anticonceptivas de toma diaria, un incremento del uso de preservativos y un drástico aumento de la contracepción de emergencia y, sin embargo, no disminuyen los embarazos de adolescentes.
En Chile, durante la última década, y un poco más, el Estado ha promovido un sinnúmero de programas de educación sexual: TECED (Talleres Ecosistemas Educativos para niños del Sename; las JOCAS de 1995 (Jornadas de Conversación sobre Afectividad y Sexualidad) y las de 1997; la campaña Al Habla; consultorios ambulatorios cerca de los colegios para reducir los embarazos no deseados y promover los preservativos y anticonceptivos; planes pilotos en 8 comunas del país del programa Hacia una Sexualidad Responsable; el libro Cambio de Piel de la ONG La Morada como material didáctico para colegios; la creación de una comisión que analiza las políticas de sexualidad y el programa Condonización de la Sociedad. Sin embargo, y a pesar de los esfuerzos, los embarazos adolescentes, sobre todo en el quintil más pobre, aumentan llegando hoy a más de 40 mil, según la información oficial. Aquí lo que se necesita es atacar la causa o “el día antes”, como expresa la declaración decé, y no la consecuencia.
Confuso panorama, ya que a través del libre acceso a la píldora de emergencia, la única emergencia real que constato es la del gobierno por tratar de persuadir sobre la bondad de sus decisiones en materias de sexualidad, a pesar del evidente fracaso.
(*)Periodista e Historiadora
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Revise bien las consultas y respuestas dadas en el sitio ya que están muchas veces repetidas. Gracias.
Enviado por Camila el 21 de Septiembre de 2006
Si claro esta muy bien.
Pero es una ayuda que no estamos en posicion de negar.
Informese de cuantas mujeres compran la pastilla en la clase alta y cuantas de clase baja porque NO SABEN QUE EXISTE.
Es verdad que necesitamos educacion y alimento, nadie lo niega, pero no hay razon para negarse a una ayuda, minima y quizas no tan eficiente, pero ayuda al fin y al cabo.
No entiendo como llega el momento en la vida de una persona adulta en que pierde completamente la cabeza y olvida que es ser un adolescente, se pone a hablar como papagayo sobre la juventud! y lo terrible del mundo... trate de recordar por un minuto que era tener 16 años por favor.
Si ud no necesita la pildora, no la pida, pero no hable por la gente que la necesita.