El lunes 15 de marzo, recién pasado, comenzó la 60ª sesión de la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas, en Ginebra (Suiza). Allí se volverá a tratar el proyecto de resolución presentado por Brasil de declarar la orientación sexual como un derecho humano. Si el tratamiento del proyecto, que fue pospuesto el año 2003, llegase a ser aprobado, cualquier manifestación contraria a la homosexualidad pasaría a ser considerada como crimen de homofobia, un delito sancionable por la ley. Además todos los países deberían reformar sus legislaciones reconociendo con plenos efectos civiles, en paridad con el matrimonio, a las uniones homosexuales, reconociéndose también el derecho a adoptar niños. Quien se manifestase contrario al proyecto podría ser perseguido por “violación de los derechos humanos”. El mismo Catecismo de la Iglesia Católica entraría en la categoría de instigar al crimen de la homofobia. Recordamos que ya son varios los obispos procesados ante tribunales civiles por enseñar la recta doctrina, entre ellos el Arzobispo de Madrid, y el de Mercedes- Luján (Argentina).
Las organizaciones Amnistía Internacional y la Comisión Internacional de Derechos Humanos para Gays y Lesbianas (IGLHRC), Human Rights Watch, la Fédération Internationale des Droits de l’Homme (FIDH) y otras, han desarrollado estos meses pasados un extenso lobby y dan por seguro el voto positivo de Alemania, Argentina, Australia, Austria, Brasil, Croacia, Francia, Irlanda, Italia, México, Holanda, Paraguay, Perú, Reino Unido y Suecia. A los que se agregan como probables Armenia, Chile, Honduras, Hungría, Sudáfrica, Ucrania.
El informe considera que se abstendrán: Corea, Costa Rica, Cuba, EEUU, Guatemala, Japón, República Dominicana, Rusia. Como probables votos en contra el informe considera los de Bahrain, Bhutan, Burkina Faso, China, Eritrea, Etiopía, Gabón, India, Nepal, Sierra Leona, Sri Lanka, Suazilandia, Togo. Y como seguros votos en contra Arabia Saudita, Congo, Egipto, Indonesia, Mauritania, Nigeria, Paquistán, Quatar, Sudán, Uganda, Zimbabue.
La internacional homosexual se propone:
“a. Asegurarnos que todos los Sí seguros y probables se mantengan así;
b. Hacer que por lo menos 4 de las 8 abstenciones pasen a ser síes, y
c. Asegurar que ninguna de las abstenciones se convierta en no”.
Los objetivos de quienes defienden el orden natural, la vida y la familia son exactamente los contrarios. Cada una de nuestras organizaciones debe presionar a sus representantes para que voten en contra de esta aberración. La sesión de la Comisión cerrará el 23 de abril, aunque la resolución de Brasil podría tratarse en cualquier momento.
Entretanto, en Chile, Amnistía Internacional – Chile, convocó a una conferencia de prensa el jueves 18 de marzo, en su sede de Providencia, para apoyar el citado proyecto. Asimismo, en contraposición a la supuesta ley, la agrupación Acción Familia, envió una nota a numerosos diputados y senadores alertándolos al respecto.
(Marzo 2004, Noticias Globales, Acción Familia, e Isfem).