El tiempo que tenemos disponible en nuestra vida, no sabemos por cuánto más se extenderá, por lo que es bueno pensar en expresar nuestros sentimientos a quien amamos ahora.
Sólo se vive una vez......cómo dice la canción de ....

Y tal como lo han escrito tantos autores, así lo indica también el padre Ignacio Larrañaga en su libro “El Arte de ser feliz” cuando dice que “no podemos retroceder ni un instante en el tiempo. Todo lo acaecido hasta este momento ya es un hecho consumado, imposible de ser alterado ni una milésima de segundo”.
En materia de amor pareciera ser que hemos ido tomando un grado mayor de conciencia del ritmo agitado que nos ofrece la vida y, adicionalmente, de la importancia que adquiere el expresar nuestros afectos en medio de la realidad en que nos movemos, y es así, entonces, que en la actualidad hasta quienes se comunican por vía electrónica están aprendiendo a manifestar los sentimientos de cariño y de amistad, que hasta hace muy poco no nos atrevíamos a expresar abiertamente.
Así como es valioso expresar el cariño entre amigos, es fundamental hacerlo en el caso de la pareja. Hay quienes no tienen mayor dificultad, pero hay otros, a quienes le significa una mayor complicación. Vayan a ellos, en particular, estas líneas.
"El amor, como al fuego, hay que alimentarlo; el único combustible válido para alimentar el amor es el don de sí. No son las cosas, no son las acciones, sino la persona, la transparencia, la realidad interior comunicada y regalada las que alimentan el amor", como lo señala el Padre Gustavo Ferraris en su libro "Se casan creyendo que...";
El amor, según indica, nace espontáneo, “pero sólo crece “cultivado””. Es decir, el sentimiento que nace en nuestro corazón puede surgir como un regalo y experimentarse como una emoción que se aviva ya ante el solo anuncio de la presencia del otro, pero ello no basta; es necesario cuidar el amor. Y uno de los cuidados que requiere es que seamos capaces de expresar nuestros sentimientos al otro.
Hay parejas en que uno de los miembros es capaz de manifestar abiertamente sus sentimientos al otro, mientras que éste último aún no ha aprendido a cruzar sus propias barreras para llegar a abrir su corazón, dejando a su compañero o compañera, en ocasiones, ávidos de escuchar un “te quiero” o un simple “estoy feliz de estar contigo” o “estoy feliz de que estés conmigo”.
Si bien hay múltiples formas de manifestar el cariño hacia el otro, las palabras constituyen una forma de expresión en que salimos de nosotros para llegar al otro. Son un instrumento del que nos valemos para atravesar nuestros propios límites y abrir nuestro corazón para mostrárselo al otro.
Cuántas películas hemos visto en que un protagonista se enfrenta a la pérdida de un ser querido, sintiendo gran arrepentimiento de no haber alcanzado a decir algunas palabras de amor a quien ha dejado de estar presente.
La invitación, entonces, es a ser capaces de dirigir palabras de amor al otro, junto con acoger aquellas que vienen del ser amado.
Y junto con las palabras también será importante resguardar los detalles en la interacción con el otro: los gestos, las atenciones, la preocupación particular transformada en acción.
Cuando empieza la vida de pareja, por lo general, todo fluye y tiende a funcionar bastante bien, pero al paso del tiempo pueden dejarse de lado el cuidado de los intereses del otro, el adelantarse a ayudarlo, el complacerlo o sorprenderlo, el estar dispuesto a utilizar el propio tiempo desinteresadamente por el otro; el estar atento a captar las necesidades y gustos del otro.
La invitación entonces es, también, a no descuidar los detalles, ya sea ante el peligro del acostumbramiento o debido a algún otro tipo de temor, y ser creativos en la búsqueda por complacer al otro como una expresión de amor. Y adicionalmente, a ser capaces de expresar con palabras nuestros sentimientos, si aún no lo hacemos, superándonos y pensando en la gran oportunidad que significa disponer del tiempo que tenemos hoy delante de nosotros.
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Revise bien las consultas y respuestas dadas en el sitio ya que están muchas veces repetidas. Gracias.
Enviado por roberto rojas ovando el 20 de Junio de 2006
bueno soy un hombre de 34 años , separado hace 5 años siempre espere conocer a una mujer como todos esperan una buena madre y mujer, bueno con el tiempo la conoci aprendimos a amrnos respetarnos y querernos muchos sus hijos con el mio se llevan muy bien , lo unico malo es que el marido de ella no la deja tranquila despues de hacerla sufrir por años, pide otra oportunidad pero ella en un rotundo no no quiere nada con el pero el siempre esta fastiadiandola no la deja ser feliz. por que hay hombres que no aceptan la separacion y no deja que la mujer s e afeliz con otra persona sufro por eso de no ser feliz con la mujer que amo y encontre gracias.
Enviado por roberto rojas ovando el 20 de Junio de 2006
bueno soy un hombre de 34 años , separado hace 5 años siempre espere conocer a una mujer como todos esperan una buena madre y mujer, bueno con el tiempo la conoci aprendimos a amrnos respetarnos y querernos muchos sus hijos con el mio se llevan muy bien , lo unico malo es que el marido de ella no la deja tranquila despues de hacerla sufrir por años, pide otra oportunidad pero ella en un rotundo no no quiere nada con el pero el siempre esta fastiadiandola no la deja ser feliz. por que hay hombres que no aceptan la separacion y no deja que la mujer s e afeliz con otra persona sufro por eso de no ser feliz con la mujer que amo y encontre gracias.
Enviado por celia el 26 de Febrero de 2006
gracias por tu respuesta. mi problema es el siguiente: salgo desde hace 2 años con un hombre separado, frecuenta a sus hijos semanalmente, viaja para verme cada mes,lo amo pero se me hace dificil expresarlo, solo lo digo cuando me exige que le diga, parece eso le incomoda mucho,pero cuando le quiero decir de manera espontanea me acuerdo de las cosas que le dirá su mujer cuando él va a ver a sus hijos aunque me dice que nada tiene con ella, y asi casi nunca puedo expresarle mi amor. aconsejeme .una vez mas gracias.
Enviado por Alejandra el 1 de Agosto de 2004
soy una mujer casada hace 15 años, nose como ha pasado el tiempo miro para atrás y parece que fue ayer cuando empesamos a pololear y pololemos 5 años, un 26 de agosto de 1984, sigo muy enamorada y trato de que la rutina no me impida ser cariñosa, seguir pololeando hasta que Dios me de vida ese es mi sueño, es increible que tengamos dos maravillosos hijos tan grandes Nico de 14 y Claudia de 12 y pensar que a los 13 años comence a pololear con este hombre maravilloso que me hace muy feliz y me a acompañado en las buenas y en las malas con mucha paciencia.