Autora: Carolina Dell'Oro C.
Fuente: Revista Vínculo
Desde hace años, cada vez que termino de dar una conferencia, son muchos los padres que se me acercan para preguntar qué hacer en la práctica con la educación de sus hijos. Lamentablemente, nunca he podido darles la respuesta que buscan, simplemente porque no existe.
Si hubiera una solución, ya habría aparecido en alguno de los cientos de textos y lugares que ofrecen "recetas educativas mágicas", pero como he observado, la demanda de respuestas "concretas" aumenta... Los padres siguen desorientados respecto de lo que se debe hacer con los hijos y cómo ejercer la autoridad frente a ellos.
A esos padres, me gustaría invitarlos a reflexionar si es que alguien tiene derecho a decirles cómo deben educar a sus hijos o cómo deben enfrentar las situaciones que cada uno de sus niños vive. ¿Tengo autoridad para decirle a alguien qué debe hacer con su hijo o más bien debe hacer lo posible por enseñarle a caminar en la búsqueda de los grandes principios?
Hay una gran diferencia entre un principio y una "receta mágica". El principio expresa una verdad universal e invariable y se dirige a todos los hombres sin excepción. La receta, en cambio, concierne más bien al arte de aplicar ese principio a las situaciones concretas. Y como éstas son únicas y personales, la solución depende sólo del criterio de quien las enfrenta.
Uno de los signos más característico de nuestro tiempo es la confusión respecto a este importante tema. Y me atrevo a aventurar que la causa de ello va por el lado de la falta de certezas frente a las verdades fundamentales acerca del hombre. Vivimos en un mundo carente de verdades nucleares, de certezas acerca de la naturaleza humana y su actuar, lo que lleva a una angustiosa incertidumbre.
La falta de principios es el cambio radical de nuestro tiempo, que el Padre Kentenich lo compara con aquel que se produjo en el tránsito de la vida nómada a la sedentaria, que posibilitó el surgimiento de todas las grandes civilizaciones. Hoy pareciera estar produciéndose el proceso inverso, como lo expresa maravillosamente dicho Padre.
En la antigüedad, el arraigo a la tierra permitió una vida común más estrecha y humana, condujo a una conciencia social más amplia, a la acumulación de experiencias y de saber y al desarrollo de la cultura.
Hoy, en cierto modo, retornamos a un nomadismo más radical que el primitivo. El hombre moderno vive desplazándose, lo que le hace difícil establecer lazos profundos y estables. Pero existe otro nomadismo aún más determinante, que es el que nos convierte en "vagabundos espirituales", pues la toma de conciencia de la dimensión histórico evolutiva de la vida, ha puesto en movimiento la realidad que nos rodea y las verdades que cimentaron durante siglos nuestra cultura.
Hoy, éstas se relativizan, cambian y aparecen como históricamente condicionadas. Pareciera no quedar lugar de arraigo para el espíritu humano, "ávido de certeza y paz". De allí el general desconcierto y la angustia ante los grandes desafíos que plantea la vida, uno de los cuales es la educación de los hijos.
Sin duda, el cristianismo es la gran salida de este abismo espiritual, pues es capaz de interpretar y realizar con acierto los planes de Dios, a partir de la profunda observación de la realidad creada y la captación de su naturaleza. Es por eso que se hace tan urgente el llamado a una reflexión profunda y radical acerca de las grandes verdades respecto del ser humano, que serán las que mejor guiarán y orientarán a los padres en sus decisiones educativas.
Leer más en sección: Tus Hijos
Revise bien las consultas y respuestas dadas en el sitio ya que están muchas veces repetidas. Gracias.
Enviado por Monica el 1 de Junio de 2006
me podrian orientar tengo problemas con mi hija de 14años puesto que esta muy rebelde y porfiada sere su agradesida
Enviado por Monica el 1 de Junio de 2006
me podrian orientar tengo problemas con mi hija de 14años puesto que esta muy rebelde y porfiada sere su agradesida
Enviado por Monica el 1 de Junio de 2006
me podrian orientar tengo problemas con mi hija de 14años puesto que esta muy rebelde y porfiada sere su agradesida
Enviado por Fredy Escobar S el 15 de Abril de 2006
Agradecería disponer de telefono o mail, donde poder contactar a Carolina Dell'Oro.
Enviado por maciel el 27 de Marzo de 2006
hola, mas que hacer un comentario sobre lo que escribiste, me gustaria hacerte una pregunta.
necesito saber qué es lo que angustia al hombre moderno, si es que existiera algo.
si pudieras ayudarme seria muy bueno
saludos, maciel
Enviado por MARCELA BOVONE el 29 de Diciembre de 2005
mucho les agradecería algún teléfono de contacto de Carolina Dell'Oro